Los pósters de magia tienen algo: pueden transmitir inquietud e hilaridad (sobre todo vistos ahora) a partes iguales. Pero su atractivo visual es indiscutible. Llevo tiempo viendo uno, el que ilustra este post. Sabía que no me decepcionaría, ocultaba historias y leyendas. La misma que cuento aquí. Abracadabra.
Imagina un guión, una película estilo “Holywood”: con un héroe que surge de la nada, un maestro que le muestra el camino, con romance, misterios, la caída, y el resurgir cuál ave Fénix.
La historia se inicia en Andalucía en los años veinte, dónde el héroe, Manuel Alba, joven de sorprendente memoria y trabajador en unas viñas, abandona el hogar siguiendo un instinto. Se va con una troupe circense: recorre España con ellos trabajando como hombre anuncio; mientras, función a función, se familiariza con el mundillo del show, la magia, y el suspense.
En Sevilla conoce a su maestro, Onofroff –conocido hipnotizador y mentalista que se codeaba con personajes como Dalí-: él le enseña sus técnicas mentales y sus trucos, trabajan juntos unos años.
La trama da un vuelco: el héroe decide separarse de su mentor y emprender su propio camino. Vestido de frac y riguroso negro, pelo repeinado, monóculo en un ojo: ha nacido “El Profesor Alba, el hombre que juega con la Muerte”. Conoce a una bailarina, Lola, y comienzan a trabajar juntos sobre el escenario: los cines de barrio españoles son testigos de sus performances, en los descansos del film, mientras se cambian las bobinas de las películas. El Profesor Alba y Tivolina(la ex bailarina) realizan adivinaciones, hipnosis colectivas, contacto con muertos, y otros números que les llevan directos a los teatros: su rostro y su nombre se anuncian en los carteles (aquellos que Manuel solía portar a los hombros) y en los neones. Nos acercamos al cénit de la historia: Alba es famoso, sus poderes legendarios nadie le ha podido desenmascarar ni si quiera el rey de Marruecos que le invita con todos los honores. Pero Alba se cansa, tras una actuación nota que sus poderes disminuyen y mirando tristremente a Tivolina, le dice “lo dejo”. Pocos años después muere Manuel, y tras él Lola (sus personajes lo hicieron antes). Fundido en negro.
Lo que has leído es una historia real, la de Manuel Alba alias “Profesor Alba” padre. Es más, la leyenda tiene otro final: Valencia, 1997, cuando muere el Profesor Alba hijo. Como si de un superhéroe se tratase durante los años cincuenta continuó la leyenda del mentalista ya que su hijo asumió el rol y amplió fronteras porque fue en América donde consiguió triunfar y amasar fortuna. Hoy, a buen seguro, el frac negro y el monóculo aguardan a un nuevo profesor Alba.
Pósters de magia
Más sobre el Profesor Alba:
La leyenda del creador de ilusiones
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1 Comments
[...] de ellas están cotizadas (por ejemplo, los de Harry Houdini). En España tenemos los ejemplos del Profesor Alba pero los precios son mucho más [...]