Viajar en el tiempo es posible, a ciudades y lugares de otra época; revivir el pasado de enclaves y destinos, también. Para lo primero basta la imaginación, lo segundo requiere investigación: visitar el lugar buscando vestigios, rebuscar en libros y archivos fotográficos, y descubrir mapas. De forma casual, como siempre aparecen los mapas del tesoro, yo encontré el mío para revivir la Barcelona del Apolo: un póster.

Viaje imaginario a la Barcelona de Atracciones Apolo:
Los recién casados viajan en el kilométrico desde Extremadura hasta su destino, Barcelona, ella mira por la ventana pensando ausente –sale de casa por primera vez- ; él habla con los vecinos de asiento sobre fútbol y toros; ella le pisa cuando dice algo de más. El tren sigue su camino de hierro y paisajes.
La Barcelona de los 60 les recibe, joviales y aturdidos aún por el largo viaje, se alojan en una pensión en Las Ramblas. Después irán al Paralelo, donde los neones anuncian un espectáculo de las “Chicas Colsada”: todo es nuevo y atrevido para estos casados pueblerinos.

Hay colas para entrar en Atracciones Apolo; dentro el ambiente es pura fiesta y diversión: primero van a la Autogruta y sobre un vagón de dragón son deglutidos por la boca de un demonio tragón: en la oscuridad ella le pellizca mientras se deslizan por oscuros pasillos de los que emergen brujas y demonios, prisioneros y difuntos condenados, luego…Un oasis, fuentes y hasta de cuento enanos; la novia ya se ha tranquilizado, pero aún queda para terminar una bajada infernal…
Jadeando y riendo continúan en Apolo, el novio prueba a disparar para un souvenir ganar, la novia le observa orgullosa mientras resuena música de feria. Después suben a los autos de choque, ella tímida se agarra las faldas y él chulesco se luce al volante chocando violentamente contra cualquier bicho viviente. De coche a coche suben a la Autovía –otra atracción- donde experimentan un “sorprendente viaje entre trucos, sorpresas y sustos (patentados). Ella cree descubrir Mundo, él poseerlo.
Después irán a bailar a la Sala Apolo, atrás quedan La casa de la Risa, la Ciudad encantada (“original LABERINTO con su decoración y juegos, intrincadas calles que hacen reír y divertirse”), el Río Misterioso, el Museo de los Muñecos mecánicos….Y ya bailan relajados música de “agarrados” … Se susurran bromas,confidencias, y planes. Ella no suele beber pero hoy sí. Cuando vuelven a la pensión él la ve más atractiva que nunca. Sugerente ella, se sube las faldas imitando la cortedad de vestimentas de las “chicas del paralelo”. Él apaga las luces.
Addendum:
Lo que has leído es una interpretación libre del folleto (Auca) de Atracciones Apolo (años 50) de la foto superior, servía para explicar qué se podía hacer en el Apolo. Es un ejemplo sencillo (pero eficaz) de Storytelling. La historia concluye así: “Dicen cuando se van que al Apolo volverán”. Este auca ha sido mi mapa para encontrar información sobre Atracciones Apolo, Internet ha hecho el resto. Bienvenidos a la Barcela de Atracciones Apolo.
Reviviendo la historia de Atracciones APolo:
“Atracciones Apolo creados por el emprendedor Josep Vallés Rovira, se inauguraron en el año 1935. El estallido de la Guerra Civil supuso un paréntesis lamentable a causa de la pérdida de público, la colectivización y el deterioro sufrido en las instalaciones. En el año 1946 se abrió la sala de baile Apolo. Durante los años cincuenta y sesenta, cuando el Paralel aún conservaba parte de su esplendor, las atracciones Apolo eran visitadas por muchos barceloneses seducidos por la gracia y la originalidad de uno de los parques de atracciones más curiosos de Europa. No en balde su creador, el señor Vallés, había viajado por medio mundo y conocía las principales atracciones de Europa y América” Achus Info-Guía de Parques Temáticos
Atracciones Apolo enfermó durante los 70 y 80 y finalmente murió en 1990.Un hotel (Apolo-Tryp) conservó sus huesos mientras sus criaturas misteriosas se exiliaron con diferente suerte. Gracias a la memoria de nostálgicos y el cajón desastre que es la Red, es posible seguir la pista de estos seres de otra época: así parte de los decorados y ambientes del parque se conservan en un conocido disco pub de Barcelona-La Fira-; los recordados “muñecos mecánicos” están en el Museu dels Autòmates de Verdú; algunos vagones de la Autogruta, los dragones, yacen extintos (y atados!) esperando respirar fuego, en una estación de metro fantasma: la parada Gaudí inutilizada y en la calle de mismo nombre. Y el ejemplo más claro de la decadencia y caída en desgracia del Apolo: una momia, con ataúd incluido, se vende en una web de coleccionistas a 1200€. Sobran historias -alguna os contaré- y nostálgicos del Apolo.
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5 Comments
Que pasada esta genial … Creo que conozco a los novios
Fantástico trabajo de arqueología y genial interpretación y escenografía.
[...] de Barcelona y más concretamente de la Sala Apolo; si bien no conoció lo que fue el Autopark -o Parque de Atracciones Apolo- sí que pasó más de una noche en el Apolo (la sala) oyendo música indie y [...]
Esplendido. Solo anadir que el dragon de la cuerda no esta en una estacion gaudi sino en un local que queda de la avenida de la Luz en la plaza catalunya
[...] a la Fábrica Moritz Póster Vintage de arte, cultura y espectáculos Viaja al Parque de Atracciones Apolo El Legado de [...]